TIPOS DE DOLOR DE CABEZA

Podemos diferenciar tres tipos de dolor de cabeza:

  1. Tensional.
  2. Migraña.
  3. Abuso de medicación.

CEFALEA TENSIONAL

Este dolor de cabeza es el más prevalente de los tres citados. Se caracteriza por una duración oscilante, que puede ser de unos minutos o de hasta 7 días. En la cefalea tensional el dolor es opresivo y tirante. Por lo general es un dolor que puede afectar a nuestro rendimiento pero no nos va a impedir realizar actividades rutinarias. Se localiza en ambos lados de la cabeza, es bilateral. Otra característica es que tampoco se va a agravar con la actividad física, llegando incluso a suavizarse. Por último, no suele acompañarse de vómitos y náuseas.

MIGRAÑA

La migraña es un dolor de cabeza mucho más intenso e incapacitante que el de la cefalea tensional, aunque su duración es inferior (de unas horas a 2 o 3 días). El dolor se caracteriza en este caso por ser pulsátil y se da en un solo lado de la cabeza, es unilateral. A diferencia de la cefalea tensional, si que inhibe nuestro desempeño en las actividades diarias, agravándose con la práctica de actividad física. En la migraña si se dan vómitos y náuseas. Además, puede ir precedida de un fenómeno conocido como “Aura”, que se caracteriza por por alteraciones visuales, sensoriales (como amplificación de estímulos auditivos) o del habla, todas ellas reversibles cuando cesa el episodio.

CEFALEA POR SOBREABUSO DE MEDICACIÓN

Se desencadena si se han tomado medicamentos para el tratamiento sintomático del dolor de cabeza durante al menos 3 meses. Si abandonamos la toma del fármaco, el dolor va remitiendo con el tiempo.

Un gran porcentaje de los dolores de cabeza tiene un origen no orgánico, en torno al 90%. El estrés generado por el trabajo, la ansiedad y la tensión derivada de diferentes problemas o conflictos interpersonales, da lugar a una carga en nuestro organismo que puede tomar la forma de la cefalea. En estos casos, la práctica de técnicas de relajación, el Mindufulness, el entrenamiento en habilidades sociales como la asertividad o la resolución de problemas darían lugar a una reducción del dolor debido al alivio de la tensión y el estrés. En el caso de la migraña, se encuentra cierta relación con la dieta, siendo fundamental evitar alimentos fermentados, en escabeche, bebidas excitantes y alcohol entre otros.

REFERENCIAS

Amigo, I., Fernández, C., Pérez-Álvarez, M. (2009). Manual de Psicología de la Salud 3ª Edición. Editorial: Pirámide. Madrid.

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