MANDATOS DE GÉNERO Y EL MITO DEL AMOR ROMÁNTICO.

En las siguientes líneas expondré de forma breve qué son los mandatos de género y el mito del amor romántico. Dos piedras angulares que se encuentran a la base de la violencia de género.

¿QUÉ SON LOS MANDATOS DE GÉNERO?

En el momento de nuestro nacimiento, en función de nuestro sexo biológico se nos asigna el género. Los mandatos de género pueden ser definidos como un conjunto de normas implícitas en la sociedad (de construcción social) e indican qué deberían ser los hombres y las mujeres y cómo deberían comportarse. Son como una especie de códigos comportamentales que nos otorgan ciertos roles, posición, características y valores que determinan la condición de vida. Algunos ejemplos de estos mandatos en la mujer son:

  • “La mujer para ser buena tiene que sacrificarse”.
  • “La mujer debe de ocuparse del bienestar de los hijos y del marido”.
  • “La mujer cuida porque la naturaleza le otorga esa capacidad”.
  • “Una mujer siempre debe de estar guapa”.
  • “Una mujer no puede discutir, comprende y calla”.

Los mandatos de género se adquieren a través de una socialización diferenciada implícita en la educación y medios de comunicación entre otros. Pueden dar lugar a grandes consecuencias como una reducción de la autonomía personal, baja autoestima, relaciones basadas en la desigualdad, carga emocional negativa, problemas sexuales, estrés laboral, etc.

¿Cómo se pueden combatir? A través de la sociedad, incidiendo en aquellos aspectos que están implicados en su construcción. Esto quiere decir que son necesarias líneas de intervención educativas desde la infancia a través de diferentes programas y campañas basados en la igualdad para que esta crezca y le coma todo el terreno a la desigualdad. Intervenir desde la base supone un gran avance en la lucha contra la violencia de género.

EL MITO DEL AMOR ROMÁNTICO

Una cantidad importante de las relaciones de pareja están basadas en el mito del amor romántico, en el que la ruptura de la relación es vista como un fracaso vital. Siguiendo la línea de los párrafos anteriores, está implícito en la sociedad que uno de los objetivos vitales de la mujer es encontrar un “príncipe azul” que la cuide y satisfaga sus necesidades, su “media naranja”. La responsabilidad de la mujer desde este mito es velar porque la relación no se rompa. Esto puede llevar a que constantemente justifique los actos violentos de su pareja , llevando al perdón, siempre para velar por ese proyecto vital que supone la relación. Es el mito de las dos mitades, de la famosa media naranja, donde se contempla el amor como sacrificio por el otro, fusión, eternidad, heterosexual, incondicional. Además, este debe ser probado y demostrado. Algunas expresiones que lo reflejan son: “no importa lo que suceda, siempre te querré”, “te quiero más que a mi vida”, “te querré para siempre”, “sólo me importas tú”, “si haces X es que no me quieres/me quieres”, etc.

El mito del amor romántico invisibiliza el maltrato y cristaliza en el desempoderamiento de la mujer. Genera confusión, restringe la libertad individual, fomenta el autoengaño, etc. Se hace necesaria también aquí una intervención desde la base para contrarrestar los valores de la sociedad.

NO EXISTEN MEDIAS NARANJAS. EXISTEN NARANJAS ENTERAS

DIAGRAMA DE CÍRCULOS DE LAS RELACIONES DE PAREJA

Para finalizar, me gustaría mostrar un pequeño esquema que simboliza con dos círculos, de manera muy sencilla, los principales tipos de relaciones de pareja que existen:

REFERENCIAS

Bojó, P. (2016). Intervención con mujeres víctimas de violencia machista desde una perspectiva de género y a través del empoderamiento. Consejo General de la Psicología de España.

Álvarez, MªA. (2016). Atención psicológica a víctimas de violencia de género: evaluación, intervención terapéutica y herramientas. Consejo General de la Psicología de España.

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