ESTRÉS POSTRAUMÁTICO



El estrés postraumático puede tener lugar cuando una persona se ve expuesta a un suceso aversivo de carácter extraordinario o tiene conocimiento de que el suceso le ha ocurrido a una persona querida y cercana.

¿QUÉ SUCESOS SE ASOCIAN COMÚNMENTE AL ESTRÉS POSTRAUMÁTICO?

Acontecimientos como la guerra, violaciones y abusos sexuales, violencia de género, accidentes (coche, tren, autocar, aviación, etc.), catástrofes naturales (terremotos, tsunamis, etc.), atentados, atracos y bullying/mobing entre otros pueden desencadenar en la persona una reacción de estrés postraumático.

¿CUÁLES SON SUS CARACTERÍSTICAS?

Depende de cada persona, aunque por lo general podemos agruparlas en los siguientes bloques:

  1. Experiencias intrusivas: es el caso de recuerdos, que se repiten de forma recurrente, asociados al evento traumático; de sueños y pesadillas cuyo contenido y carga emocional se relaciona con el acontecimiento; y de flashbacks en los que la persona revive el acontecimiento, llegando a creer que está volviendo a pasar por él. Estos flashbacks se acompañan de respuestas intensas de ansiedad y miedo. Además pueden ser desencadenados por algún estímulo que guarde cierto parecido con el evento traumático. También tiene lugar malestar psicológico y respuestas fisiológicas de gran intensidad cuando la persona se ve expuesta a estímulos, internos o externos, relacionados con el trauma o que recuerden a él.
  2. Evitación: la persona evita ciertos estímulos externos que se relacionan con el acontecimiento de alguna manera con el fin de no experimentar recuerdos o sentimientos a cerca del mismo. Así por ejemplo una persona que que ha sido atracada por la noche en la calle, evitará salir a horas en las que haya poca gente, cuando sea de noche o pasear sola.
  3. Alteraciones en el estado de ánimo: se incluye aquí una amnesia que puede impedir a la persona recordar ciertos aspectos del trauma, distorsiones a cerca de las causas o consecuencias del evento, incapacidad para mostrar emociones positivas, estado de ánimo negativo, desapego, expectativas negativas sobre el mundo (como peligroso) y uno mismo (como incapaz de hacerle frente), sentimientos de culpa y aislamiento.
  4. Gran alerta y reactividad: irritabilidad, hipervigilancia, sobresalto, problemas de sueño y de concentración entre otros.

EXPLICACIÓN NEUROLÓGICA

¿Por Qué la persona puede tener la experiencia de estar volviendo a vivir el acontecimiento traumático? La respuesta está en nuestro cerebro. El locus ceruleus es una estructura que se encarga de controlar la secreción de Adrenalina y Noradrenalina, las cuales tienen la labor de activar el cuerpo para hacer frente a una situación de emergencia y la de grabar recuerdos intensos. En el estrés postraumático éste mecanismo está muy sensibilizado y se muestra muy reactivo, liberando gran cantidad de Adrenalina y Noradrenalina en respuesta a estímulos inofensivos que evocan el trauma original. Dicho locus ceruleus está ligado a la amigdala, sede de nuestras emociones, y al hipocampo (recuerdos). A parte, se libera también en gran cantidad la hormona corticotrópica o HCT, la cual nos prepara para luchar o huir, haciéndonos reaccionar como si realmente estuviésemos haciendo frente a una amenaza que no existe (Goleman, 1996).

Algunos ejemplos en los que se pone en marcha este mecanismo son:

  • Un ex soldado que va paseando por el campo que ante unos voladores con motivos festivos, se tira al suelo y se pone a cubierto.
  • Una persona que ha vivido un terremoto se mete debajo de la cama a causa de un trueno.
  • Alguien que ha tenido un accidente de tren padece gran ansiedad ante una avería del mismo.
  • Una persona que ante un petardo sale corriendo porque en su día presenció un tiroteo.

REFERENCIAS

Belloch, A., Sandín, B. y Ramos, F. (2008): Manual de Psicopatología. Volúmenes I y II. Madrid. McGraw-Hill.

Goleman, D. (1996). Inteligencia Emocional. Barcelona. Kairós.



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